
¿Sabías que Santillana del Mar es la villa de las tres mentiras? Ni es santa, ni es llana, ni está junto al mar. Cantabria está llena de detalles así: pueblos que esconden historias, platos que marcan el calendario y paisajes que no parecen del norte. Este recorrido junta curiosidades y consejos para descubrirla, y termina con lo que significa vivir aquí si estás pensando en una casa en la costa oriental.
Pueblos con historia a media hora de todo
La costa oriental concentra pueblos con mucha vida. Colindres se asoma a dos rías, la de Treto y las marismas de Santoña, y es un pueblo marinero tranquilo, con puerto propio y servicios todo el año. Laredo presume de más de cuatro kilómetros de playa en La Salvé y de un casco antiguo medieval; cada último viernes de agosto, sus calles se cubren de carrozas decoradas pétalo a pétalo en la Batalla de Flores. Santoña es la gran villa conservera: la tradición de las anchoas llegó con familias italianas a finales del siglo XIX, y hoy puedes probarlas en el puerto antes de subir al fuerte de San Carlos. Y Castro Urdiales regala una de las postales más repetidas de la región: la iglesia gótica de Santa María de la Asunción y el castillo-faro sobre el mar.


Hacia el interior, Santillana del Mar guarda el truco de su nombre y un consejo: déjate perder por las calles empedradas y mira los escudos de piedra de las casonas. Comillas sorprende con El Capricho de Gaudí, uno de los poquísimos edificios del arquitecto fuera de Cataluña. Potes abre el valle de Liébana, Bárcena Mayor y Carmona muestran la arquitectura montañesa en estado puro, y Liérganes tiene hasta su propia leyenda, la del Hombre Pez que acabó sus días en el mar.
Tradiciones que se viven todo el año
La cocina marca el calendario. En invierno, el cocido montañés y el cocido lebaniego, que se comen por partes: primero la sopa, luego la verdura y al final la carne del compango. En la costa, las anchoas de Santoña, el bonito del norte y las nécoras. Y en cualquier celebración, la quesada pasiega y los sobaos, con el orujo de Liébana de broche.
Las fiestas también tienen su ritmo. El primer domingo de enero, La Vijanera de Silió, Fiesta de Interés Turístico Nacional, despide el año viejo con un desfile de decenas de personajes, del oso al zorro, y con los zamarrones persiguiendo al público entre coplas. En verano llegan la Batalla de Flores de Laredo y el Día de Cantabria, que cada segundo domingo de agosto se celebra en Cabezón de la Sal con folclore, deporte rural y gastronomía.
Naturaleza que se pisa, no solo se mira
Playas como Trengandín (Noja), Berria (Santoña) o La Salvé (Laredo). Los acantilados de la Costa Quebrada y las dunas de Liencres. Los Picos de Europa con el teleférico de Fuente Dé. Y dos visitas con truco incluido: el Parque de la Naturaleza de Cabárceno, donde los animales viven en semilibertad sobre una antigua explotación minera, y la cueva de El Soplao, que debe su nombre al aire que sopla por su galería. En Altamira, las pinturas originales se conservan cerradas para protegerlas: la visita es la Neocueva, una réplica exacta.
De visitar a quedarse: vivir en la costa oriental
Quien busca vivienda aquí encuentra pueblos con servicios durante todo el año: colegios, centros de salud, comercio local y mercado semanal. Desde Colindres, Santander está a unos 40 minutos por la A-8 y Bilbao a menos de una hora. Muchas viviendas tienen vistas al mar o a la montaña, con precios que conviene comparar con los de las capitales vecinas.
Un consejo honesto: si valoras vivir aquí, visita los pueblos también en invierno. Así es la vida real cuando se van los visitantes, y es la mejor prueba de si un lugar es para ti. En Área 3 llevamos desde 2008 en Colindres ayudando a comprar y vender en esta comarca; te contamos cómo está el mercado en cada pueblo, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor pueblo de la costa oriental para vivir?
Depende de lo que busques: Laredo y Castro Urdiales ofrecen playa y más servicios; Colindres y Santoña, un ritmo más tranquilo con puerto y mercado propios. Todos están conectados por la A-8.
¿Qué platos tradicionales no deberías perderte?
El cocido montañés y el lebaniego en invierno; las anchoas de Santoña y el bonito del norte en la costa; la quesada pasiega y los sobaos de postre.
¿Cuándo es el mejor momento para conocer Cantabria?
Cualquier época: el verano concentra las fiestas y la playa; el invierno, los cocidos y mascaradas como La Vijanera.
¿Cuánto se tarda a Santander o Bilbao?
Desde Colindres, unos 40 minutos a Santander y menos de una hora a Bilbao por la A-8.
